10-12-2019

NOTA INFORMATIVA

La falta de voluntad de los sindicatos mantiene bloqueado el acuerdo por el convenio

En el día de hoy se ha mantenido la decimoquinta reunión de negociación del convenio colectivo del fútbol femenino. En esta reunión se ha vuelto a constatar la dificultad de alcanzar un acuerdo, puesto que los requerimientos de los sindicatos son imposibles de asumir por parte de los clubes sin poner en peligro la viabilidad de la competición. 

El 24 de mayo de este año, tras más de ocho meses de negociación del convenio colectivo de fútbol femenino, la ACFF, en una nueva muestra de su voluntad por desbloquear la situación, solicitó una mediación ante el SIMA, entendiendo que la intervención de un tercero podría aportar alguna solución a la falta de acuerdo. La mediación resultó infructuosa puesto que los sindicatos se negaron a reconocer el bloqueo y no aceptaron continuar negociando en el SIMA. 

Cinco meses después, tras la reunión de hoy, la ACFF lamenta constatar que el bloqueo sigue siendo evidente, ya que, a pesar de los innumerables esfuerzos y concesiones que ha hecho la ACFF, la postura de los sindicatos ha sido no sólo de absoluta inmovilidad sino de una absoluta falta de cooperación en la búsqueda de soluciones. Así, el banco social traslada toda la carga de la negociación y búsqueda de soluciones a la ACFF, algo injustificable cuando dos partes tienen la voluntad de llegar a un acuerdo. 

La ACFF ha demostrado sobradamente su voluntad de aportar soluciones y mejorar sus propuestas iniciales, incrementando, entre otros, su oferta inicial de salario en un 23% (de 13.000 € a 16.000 €) y garantizando que los contratos a tiempo parcial no tengan una ocupación inferior al 50% de la jornada normal de trabajo. Por si fuera poco, el impacto presupuestario que supondría para los clubes la propuesta de los sindicatos es de 1.600.000€. En un ejercicio de responsabilidad, la ACFF no puede aceptar un convenio con estas cifras por ser inasumibles. 

Además de esto, la ACFF propuso fórmulas que permitieran mejorar estas condiciones en función del incremento de los ingresos que tuviera la competición, llegando a plantear escenarios que permitieran una jornada completa para las jugadoras. También esto fue rechazado. 

Resulta importante resaltar que lo que se está negociando es un punto de partida en el que se fijarían unas condiciones iniciales sobre las que seguir construyendo la profesionalización del fútbol femenino, y que, en todo caso, ya mejorarían el régimen actual constituido por el Estatuto de los Trabajadores y normativa laboral. 

El convenio debe convertirse en un elemento más en la construcción de un proyecto estable y que permita continuar mejorando las condiciones tanto de clubes como de jugadoras, pero no en un generador de conflictos e incumplimientos. Estas condiciones mejorarán, como ya lo vienen haciendo en los últimos años, conforme la competición vaya generando ingresos. 

Para llegar a un acuerdo se requiere que ambas partes tengan voluntad de alcanzarlo. Desde la ACFF no se va a cesar en intentar alcanzar un acuerdo razonable y acorde a la realidad, que pueda ser cumplido y que se convierta en el punto de partida de un crecimiento sostenible.